Me gustaria mostraros por un momento tantas cosas admirables, la vida que no se ahogó en el mar, y cuando lo imagino me quedo sin habla, como describir el silencio, acompañado del sonido de mi respiración lenta y pausada, los rumores de las algas bailando a mi alrededor y la vida que este océano me dio, tanta belleza, entonces enmudezco, siento el movimiento deslizándose con suavidad y armonía, recuerdo lo pequeños que somos, la inmensidad de la naturaleza y vuelo en un fluido cielo, para fundirme en el.
Me olvido por momentos de que el sol nos abrasa los ojos, el trueno de la voz, el bramido de la ciudad y, entonces, hecho a la luz tenue de las profundidades y sin cerrar los ojos sueño, y puedo ver un campo de formas que nos da el terreno, donde los que viven ahí abajo se divierten jugando con las corrientes, dibujando libertad.
Y cuando llega la noche aquí abajo -La luna- que se abre en el silencio negro, regalándonos su resplandor.
Mi mensaje no se perderá en el mar, nosotros, los que nacimos allá arriba somos útiles ¿y si en verdad fuimos criaturas marinas? al volver a la superficie, entiendo que, solo somos parte de este mundo digno de todos mis respetos. Mugi.